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Compañeras:

Para terminar la primera semana a cargo del blog, debemos decir que estamos muy contentos, puesto que los artículos publicados han tenido una respuesta por su parte, lo que nos demuestra que les causó interés (independiente de la obligatoriedad del blog). Todos las entradas publicadas han sido pensadas para el debate y la reflexión de nuestro quehacer profesional.

 

Como síntesis grupal del trabajo realizado durante estos días, podemos decir que consideramos que los intentos por darle una solución o una respuesta al tema de violencia intrafamiliar todavía no esta resuelto, no existe aún una solución óptima para poder afrontar este tema tan complejo. 

Creemos, que existen múltiples factores que afectan para encontrar la solución. Primero, como sociedad chilena no estamos listos para enfrentar estas temáticas, ya que, necesitamos comenzar a pensar como una comunidad, no de forma individual.  Además, que es un tema que culturalmente no es mirado como "problema", sino como "costumbre".

Segundo, existe una precariedad en la búsqueda de información, en las fuentes; al estudiar en la mayoría de los casos la violencia contra la mujer, se necesita abordar la temática en toda su complejidad, tomando al agresor, la víctima y al espectador, ya que son estos los actores afectados por este problema, es esta triangulación de violencia la que se debe estudiar para poder plantear soluciones efectivas. Dejando de lado el sesgo o prejuicios que se tiene hacia los hombres como agresores, de este modo se profundizarían en las causas reales de este problema. 

A pesar de que para este tema no existe una solución concreta, los esfuerzos existentes han ayudado a sobre llevar el problema, ya que, existen por parte del Estado una entidad sólo para la mujer, el SERNAM, el cual cuenta con programas especializados para abordar este tema. Además, de la existencia en cada municipio de programas para mujeres, y con algunas excepciones como el caso de la Oficina de la mujer en Calama, se consideran trabajar con el hombre agresor, en base a equipos multidisciplinarios que están preparados para abordar el tema en forma directa, teniendo toda una metodología estructurada para poder enfrentar estas situaciones.

En fin, es un tema muy complejo que necesita mayor profundización y formas de abordaje más diversos a los ya existentes, conisderando al agresor y espectador como parte del tratamiento.  
Nos vemos mañana en clases.
Afectuosamente, 

María José, Daniela, Katherline y Robinson.