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Violencia Familiar

La Violencia Doméstica hacia el Varón: factores que inciden en el hombre agredido para no denunciar a su pareja

La Violencia Doméstica hacia el Varón: factores que inciden en el hombre agredido para no denunciar a su pareja

No cabe duda que los Derechos Humanos deben comenzar en el hogar, pero ¿qué pasa con los derechos humanos del varón?. La inmensa variedad de literatura existente alude a la violencia en la pareja, principalmente a la mujer, realidad que es constatable y cruda, pero también es cierto que cada día se acrecientan casos de varones que son agredidos física, psicológica y por que no decirlo sexualmente. Más de una persona debe conocer o haber escuchado alguna de estas situaciones de primera o tercera mano en que un hombre ya sea casado y/o conviviente es agredido por la pareja, y solo se dedica a comentar como la "gran novedad" o motivo de burla por los grupos pares de esta persona en lugar de ayudar.

Por tanto, tomando esa problemática social de esta manera, que tiene ribetes de tipo cultural, religioso, político, económico, etc., y que es desconocido por legisladores y por la sociedad en su conjunto ¿por qué? ¡porque no se considera como violencia!, se minimiza o se ridiculiza, pero "existe". Vale la pena hacer memoria a los primeros movimientos feministas que se organizaban para proteger a las víctimas en nuestro país a principios de los ochenta, donde las denuncias eran escasas, por que no se consideraba como problema y se guardaba al interior de la familia. Sin embargo, han transcurrido ya 20 años aproximadamente para que se legisle y aumenten de manera explosiva las denuncias de las mujeres, siendo los primeros estudios de esta problemática pioneros y que sustentaron la base más otras iniciativas para posteriormente promulgar la Ley 19.325 de violencia intrafamiliar, actualmente renovada por la 20.066.

En este sentido, hay una lógica un tanto unilateral en su abordaje, apoyado por el feminismo, que a contribuido ostensiblemente a la intervención de esta problemática, pero que ha tenido sus costos al señalar a un solo tipo de agresor: al varón, manteniendo oculta esta problemática.

En el contexto anterior, habiendo transcurrido cuatro años de vigencia de esta ley, se constata una baja cifra de denuncias de varones en comparación con las mujeres por concepto de violencia íntima estimándose la existencia de una cifra negra que encierra la problemática.Actualmente la violencia hacia el varón apenas se consigna, situación que hasta el momento no permite precisar la real magnitud de varones que vivencian esta violencia invisible,manteniéndose presumiblemente en el ámbito privado, por tanto siendo la interrogante:¿Qué factores sociales, culturales e individuales influyen en el varón para que no denuncie a su pareja por violencia doméstica?.

Dentro del espectro de la violencia intrafamiliar, la que se manifiesta con mayor frecuencia, según investigadores es la violencia en la pareja (en cualquiera de sus manifestaciones). Sin embargo su abordaje ha estado tradicionalmente supeditado a opciones valóricas de tipo género, en la lucha reivindicativa de esta perspectiva, situaciones que de cierta manera ha limitado consciente o inconscientemente la intervención a esta problemática como fenómeno social.

Diversos autores en violencia intrafamiliar, coinciden en lo difícil de trabajar el tema, porque entra al   campo de las contradicciones, polarizaciones, conforme se explica la problemática, pero ¿qué pasa con la violencia en la pareja cuando se manifiesta contra lo percibido como común?. En este término no es posible vislumbrar que esta temática haya sido abordada en términos de explicar de alguna manera como se manifiesta la violencia hacia el varón por parte de su pareja y cuál es el trasfondo que hay detrás de ello. 

Dada las características del presente estudio, representa una mirada diferente, que evidencia la necesidad de considerar la inclusión de los elementos individuales, sociales y culturales para explicar este fenómeno y, como se manifiesta en los varones, por ser ésta una problemática de connotación reciente y que augura un potencial crecimiento en cuanto a varones agredidos.

En relación a esto, los factores que influyen y/o se relacionan con esta tendencia, que acusa la ignorancia legal de los varones con respecto a la Ley 20.066 de Violencia Intrafamiliar e Instituciones que trabajan con la problemática, además de elementos socioculturales e individuales que tienden a evitar que los varones no denuncien esta situación, se agrupan en:

Factores preponderantes:

  • Ideología patriarcal y/o neomachismo
  • Ignorancia legal
  • Instituciones prejuiciadas con relación a la atención del varón.
  • Medios de comunicación (en menor grado)
  • Factores personales del varón

Por tanto, estos cinco componentes que engloban el todo descrito en el cuerpo de la investigación, se relacionan con la multicausalidad de este fenómeno complejo, constituyendo las causas que limitan al varón para no denunciar.

El fenómeno de violencia en la pareja, cruza múltiples variables que dificultan su estudio, que debe ser comprendido y abordado de manera integral, pero por tratarse de un tema, cuya aproximación es exploratoria, la que se realiza hacia el varón "como víctima", siendo tratado por separado a modo de comprensión. Antes no se concebía que la violencia en la pareja la ejerza la mujer, como tampoco ahora. La violencia en la pareja, afecta mayoritariamente a las mujeres, mas cada día aumentan los casos de violencia hacia el varón que no denuncian y/o que denuncian, estos últimos presumiblemente porque han derribado la pared de la ideología patriarcal o bien su vivencia se sitúa en el ámbito crónico, situación que llama la atención de los investigadores para intentar descubrir que hay detrás de todo aquello, basado en diversas interrogantes y supuestos los que finalmente se comprobaron con la participación de los varones en el estudio que indican que la problemática se esta siendo explícita.

Sin embargo, al mencionar víctimas y victimarios, mujeres golpeadoras se corre el riesgo de limitar este fenómeno, que no es "culpa exclusiva" de la mujer en estos casos, sino que de ambos en la interrelación de su relación, lo que es demostrado el marco teórico a través del conocimiento de diversos modelos y en especial del ecológico.

Al situarse nuevamente al inicio, los estudios con relación a la mujer, son enfocados de manera unidireccional mayoritariamente tendiente a describir la problemática de violencia intrafamiliar, excluyendo al varón como potencial víctima por tanto de la mano de la perspectiva feminista reconocida por autores. Sin duda, estudiar la violencia en la pareja, implica "sacarse la camiseta del feminismo y el machismo" tendiente a evitar prejuicios valóricos que puedan sesgar de alguna manera la investigación, objetivo que se pretende como logrado.

Este estudio no fue de ninguna manera una defensa al varón como víctima. El objeto apunto a comprobar y determinar los factores socioculturales presentes en la negativa a denunciar por parte del varón. Además se contempla el análisis del Estado que legisla en razón de proteger la integridad de la familia, teniendo como producto la Ley 20.066, instituciones y organismos.

Este estudio no pretendió asignar a la mujer la culpabilidad en las situaciones de violencia en la pareja, puesto que la información recogida de los varones es según su perspectiva, desconociéndose la versión de la mujer, que probablemente también ha sido víctima de violencia en su niñez, repitiendo por tanto patrones de conducta con su pareja.

 La fuerte incidencia del factor patriarcal frente a los otros varones, marca las diferentes posiciones de los varones para abordar el tema del ya mencionado nuevo "machismo light" que evidencia un notorio paso en la evolución del rol masculino que acepta de cierta manera la participación de la mujer cada vez en la sociedad como tarea igualitaria en estos varones. En este sentido se comparte la afirmación de la escritora Carmen Llera "... ambos sexos están tambaleando. Cansados, desgastados de relaciones afectivas inestables. Sólo juntos y unidos podemos hacer algo... 1.

En relación a este extracto de una tesis, ¿qué opinas sobre los hombres que sufren de violencia? ¿cómo deberíamos actuar como Trabajadoras/es Sociales frente a un hombre que no desee denunciar? ¿serán las mismas medidas que se toman con las mujeres?

 

 

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26 comentarios

Alexandra -

Entrada cerrada.

Leticia Muñoz -

Respecto de los hombres que sufren violencia por parte de sus parejas, considero igual de válido que estos puedan hacer las denuncias, puesto que se apela a la igualdad de derechos y en ese caso no debe haber alguien por encima de otro que ejerza algún tipo de abuso frente a otra persona que de alguna manera se encuenta ams debilitado. Aunque el hombre se entienda como sexo fuerte, existen istancias donde el rol de la mujer esta mucho mas presente en terminos de autoridad.
Como trabajadores sociales, obviamente hay que actuar de la misma forma que lo hacemos cuando se trata de una mujer victima de violencia, por lo que mencionaba anteriormente, se trata de un abuso de poder frente al otro, e independiente de quien provenga, se debe velar porque estos actos no sucedan.
En cuanto a las medidas, creo que con ambos casos, las medidas deberían ser similares, puesto que se busca un cese de la actividad.

Carolina Tapia Rojo -

Considero que la Violencia entre ambos sexos ha estado siempre presente, quizás en un comienzo la mujer era sometida por el hombre y en donde la violencia era aceptada en ciertos parámetros; pero ¿que pasa con esas mujeres que le dicen a sus parejas "Si no me das lo que te pido me voy con mis hijos"? no es acaso violencia psicológica hacia el hombre? y que pasa con esas mujeres que les pegan a los hombres?. Si bien la fuerza no se compara con la de un hombre la violencia esta presente y creo que uno de los factores mas potentes que incide en que los hombres maltratados no quieran denunciar tiene que ver con el perfil que ha creado la sociedad frente a ellos, en donde un hombre que denuncia es una vergüenza para el género. Considero además que el trabajo que debe realizarse hacia ese hombre maltratado debe ser parte tanto de Psicólogos como de Trabajadores Sociales en donde puedan determinar los factores que inciden en la violencia. La búsqueda del equilibrio debe estar siempre presente y considerar no sólo la violencia hacia la mujer, sino que también hacia el hombre en relación a las instituciones y a las políticas emergentes.

Nathaly Urrutia -

es absolutamente relevante dar aconocer que también exiten hombres que sufren de esta problemática, pues dentro del fenómeno de la violencia es algo en nuestro tiempo desconocido e incluso tabú, pues simpre se habla de la mujer víctima y hombre víctimario.
Creo que el hombre que no denuncia de estos actos como se señala en la tesis es más ben por los estereotipos de la dinámica de violencia.
Como Trabajadores Sociales debemos establecer estrategias que identifique las sigularidades de cada caso sin olvidar que el ciclo de violencia afecta tanto al entorno y circulos familiar y afectivo de todos los actores del ciclo de violencia.

Paulina Montes H -

Para los hombres que sufren violencia (al igual que para las mujeres) debe ser una vida difícil y silenciosa ya que culturalmente es el hombre quien manda, provee, ejerce violencia y todos esos estereotipos que se enseñan desde la niñez. Difícil por que debe ser una situación compleja aceptar cualquier tipo de violencia ejercida por una mujer y no sentirse capaz de hacer nada para remediarlo y silenciosa por que la sociedad no se encuentra capacitada para brindar contención a un hombre maltratado, es más sería la burla de sus pares, lo tanto prefieren callar su problemática.
Creo que como Trabajadores Sociales estamos poco preparados para enfrentarnos a la violencia en contra de los hombres, solo nos quedaría apoyar y entregar la mejor información posible en relación a denuncias y acciones judiciales.
Aunque a mi me queda la duda de si existen estas instancias, no se si la ley 20.066 sea aplicable para hombres y mujeres, ni tampoco se si existen centros de apoyo hacia el hombre que sufre violencia. Si alguno tiene esa información por favor que la escriba en el blog.

Nathaly Valenzuela Moreno -

La violencia hacia los hombres no es un tema nuevo, pero en las últimas décadas existen estadísticas que cifran el aumento de la violencia y la denuncia hacia ellos.

¿Tendrá que ver el aumento de la violencia hacia el hombre con el ascenso de la mujer en el campo laboral o profesional?

La violencia hacia el hombre, se ennegrece más por los prejuicios de la misma hegemonía patriacal desde donde se han inculcado los hombres bajo la misma frase que todos conocemos “los hombres no lloran”, es por esto mismo que los hombres no se atreven a buscar ayuda por miedo al qué dirán.

En correlación a aquello, es que no se pueden tener datos concretos sobre el número de hombres que son víctimas por parte de su pareja, por lo mismo, que existen pocas instancias para planificar a nivel macro, una intervención que derive a una política e institucionalidad hacia el hombre.

Y de acuerdo a esto, Trabajo Social debería buscar instancias similares con respecto a las intervenciones con las mujeres, puesto que ellos también necesitan ayuda y apoyo profesional, ya sea psicológico, social o legal, principalmente con potenciar las capacidades para enfrentar la problemática y obviamente, respetando el trato de igualdad.

Lucy Retamales Reyes -

Buena pregunta Marce y para el hombre que??... considero que es parte de nuestra labor crear instancias donde se aborde la problematica para y desde la mirada masculina, solo de esta manera lograremos entender el porque del actuar del hombre agredido que vive en una sociedad en la cual no es entendible la realidad que vive.

Lucy Retamales Reyes -

La VIF es una realidad que viven tanto mujeres como hombres, sin embargo estos últimos sufren una doble violencia desde mi perspectiva, puesto que, callan esta situación lo que los obliga a continuar una vida llena de angustias, tristezas y miedos.

Como trabajadores sociales, deberíamos abordar con mayor dedicación esta situación puesto que en nuestra sociedad este tipo de violencia no es visualizada, tomando encuentra que Chile posee características patriarcales bastantes marcadas en el largo transcurso de nuestra historia.

Es por ello que requerimos de mayor información para abordarla, además de entender la VIF desde una mirada masculina, la cual trae consigo nuevas pautas, necesidades y miradas, las que en su gran mayoría les impide denunciar.
En nuestra sociedad es mal visto y no se concibe que un hombre que es considerado “fuerte” reciba una agresión sino que, es el quien la ejerza, siendo una situación bastante compleja, puesto que se valida el hecho que un hombre agreda a una mujer.

Es ahí donde desde nuestra profesión es que debemos empoderar al hombre y darle a conocer las herramientas necesarias que debe incorporar a su vida para cambiar la situación conflictiva que vive.

Marcela Contreras -

A mi parecer la violencia contra los hombres se da en forma mas frecuente de lo que uno cree, solamente que estos la esconden y no denuncian por verguenza ya que éstos no quiren ser humillados ni molestados,mas que los hombres sienten que pierden la hombria al ser pisiotados por una mujer, por ende nosotras como Trabajadores Sociales deberiamos orientar al hombre y darle a conocer lo importante que es denunciar estas agresiones y los riesgos que esta persona puede llegar a tener.
Las medidas que se toman deben ser las mismas que tienen para la mujer, (igualdad de género) es verdad si que para las mujeres existe el SERNAM que es una red de apoyo igual para las mujeres, pero el hombre que ???

Catalina Gonzalez -

Es muy cierto lo que señala la tesis, respecto a que es muy poco comun escuchar violencia hacia el varon, en las noticias eso no se ve, mas bien siempre se aboca a la mujer violentada. Es penoso que se aborde este tema de manera tan unilateral, la violencia puede ocurrir hacia un hombre o una mujer y debiese abordarse de esa manera, pero socialmente se ve como posible victima a las mujeres, ¿sera porque somos socialmente mas debiles?. Recuerdo muy claro cuando la profesora en una clase nos señalo que antiguamente era algo aceptado que el hombre fuese violento porque estaba educando, pero hoy en dia lo que antes era un extremo, en la actualidad se disparo hacia el otro, en donde pueden estar un hombre y una mujer agrediendose pero quien es enjuiciado por la sociedad y la justicia es el hombre, se ha extrapolado el tema.
Es muy dificil que los hombres sean capaces de denunciar, y eso puede estar radicado en la verguenza, ignorancia, en el temor de ser rechazado y ridiculizado por sus cercanos. Es un tema y estoy de acuerdo con la tesis en que se deberia tratar el tema de igual forma hacia el hombre y la mujer, no solo centrar las propagandas, campañas, programas hacia la mujer y tratar la violencia igualitariamente para ambos generos.

karem Moscoso Novoa -

En mi opinión creo que la violencia en la pareja siempre ha existido, lo que sucede es que hoy han salido a luz pública casos de hombres que se atreven a denunciar esta situación porque han logrado derribar la barrera del machismo y el miedo al ridículo, ya que socialmente se ha validado la violencia ejercida por el hombre hacia la mujer como una manifestación de poder y superioridad del hombre hacia ella.
El hecho de que los hombres también sufran violencia a manos de las mujeres no se puede negar, Sin embargo hay muchos casos en los que los hombres no se atreven a denunciar o les cuesta admitir que han sido víctimas de una mujer, porque piensan que probablemente no les creerán o se burlaran de ellos, porque se ha instaurado en la sociedad a ver casos de violencia hacia la mujer y se promueve el empoderamiento de las mujeres victimas para que cambien su situación, pero que sucede cuando un hombre quiere defenderse de las agresiones de las que es víctima, ¿pueden ser acusados de violencia?.
Concuerdo con lo señalado en el extracto, sobre el fenómeno de la violencia en la pareja, ya que como Trabajadores Sociales, en cuanto a la intervención con hombres que no quieren denunciar ”implica sacarse la camiseta del machismo y el feminismo” para evitar juicios de valor que intervengan en una posterior intervención, ya que por décadas hemos visualizado a la mujer como la víctima y descuidado al hombre, por lo que no podemos cerrar los ojos a ningún tipo de violencia en nuestra sociedad. Por otro lado considero que las intervenciones en casos de violencia son sumamente complejas, por lo que como profesionales debemos entregar a las victimas toda la asesoría que se encuentre a nuestro alcance para brindarle una buena intervención, sin embargo la última palabra la tiene la persona y como profesionales no podemos pasar a llevarla.
Si bien es cierto la violencia en contra de los hombres es menos frecuente que la de las mujeres, considero que esta debe tener las mismas medidas tanto para hombres como para mujeres, ya que ambas tipos de violencia son nocivos para la sociedad y en ambos casos el factor que incide en la negativa de denunciar los casos de violencias están relacionados con aspectos socioculturales que giran en torno a la persona, por lo que se deben tomar las mismas medidas en ambos los casos.

Paulina Agurto -

En mi opinión coincido con lo que plantea María José, que al establecer un perfil de quien ejerce VIF, establecemos ciertas características en el fenómeno que no necesariamente son representativas. Que la violencia masculina sea “nuevo”, se da dentro de una cultura machista, que impide al hombre ser el débil, que oculte la situación para no ser victima de burlas, comparaciones y descalificaciones por parte de otros hombres.
El hombre en la mayoría de los casos no denuncia por temor al rechazo, al no ser escuchado, o simplemente por vergüenza, nuestra labor como trabajadores sociales, es orientar a esta persona que busque un apoyo, un respaldo que le permita aumentar su seguridad, para que este ante otro hecho similar logre estampar denuncias, entre otros. Pero debemos recordar que las sanciones deben ser equitativas ya que estamos en una sociedad donde las mujeres hemos luchado por la igualdad de genero ante lo cual deberían ser las mismas sanciones en ambos casos.

María José Abarca L. -

Creo que no debe existir distinción al hablar de personas que sufren violencia intrafamiliar, ya que, como hemos visto las palabras van construyendo la realidad y a la vez la va modificando; si es necesario considerar la vulnerabilidad de la persona afectada en el abordaje de su caso.
Respecto a cómo actuar frente a este hombre que no quiere denunciar, creo que debemos orientarlo frente al tema, darle a conocer la situación que vivencia desde una mirada ecológica, considerando todos los factores pueden influir para tomar esa decisión, para que él pueda decidir con conocimiento; respetando la autonomía de los usuarios, siempre cuando esta decisión no ponga en riesgo su vida.
Las medidas que de deben tomar con los hombres deben ser las mismas que con todas las víctimas de VIF, resguardando siempre la integridad y los derechos de las personas.
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Natalia Lobos O. -

Si bien es cierto es un fenómeno que ha ido aumentando (en conocimiento dentro de la sociedad y denuncias desde los mismos afectados), aún sigue siendo invisible el tema. Se sigue con el concepto de que la violencia la sufren los niños, los ancianos y sobretodo las mujeres y es también por esto que se han creado en la prevención del maltrato (entre otros objetivos), servicios como el SERNAM, SENAMA, SENAME, pero ¿Qué pasa con la vulneración de derechos del hombre? ¿Es también necesaria una mayor atención a esta limitación del ejercicio de esos derechos?
Con respecto a esto se deben plantear medidas y líneas de trabajo adecuadas, destinadas y pensadas en el hombre agredido, ya que en Chile sólo existen instituciones que trabajan con el hombre que ejerce o que ha ejercido violencia.
En cuanto al actuar como Trabajadores Sociales, debemos apoyar y orientar la denuncia del hecho, entregarle herramientas que le permitan cambiar la ideología patriarcal, el neo machismo, y el miedo a perder el rol de hombre (un hombre fuerte, varonil y que no se deja intimidar.) y ayudarlo a entender que existe una situación que se debe cambiar en razón de proteger su integridad.

Claudia Bustos G. -

¿Quién dice que ha aumentado la violencia hacia los hombres? Quizás solo se están conociendo más casos, pero probablemente esta es una situación que siempre ha estado presente en nuestra sociedad, pero recién en el siglo XXI se le está dando una real importancia.
Socialmente no se quiere ver a un hombre débil, por lo tanto están condicionados a presentarse frente al mundo de una manera determinada, fuerte, protector y varonil. ¿Se imaginan las burlas que recibiría un hombre si les dice a sus amigos que la señora le pega? Como Trabajadores Sociales es complejo generar intervenciones en una realidad tan desconocida, en la cual ni las propias personas afectadas se atreven a buscar ayuda.
Considero que mientras sea una realidad aun desconocida (aceptada socialmente) solo se puede intervenir en el área de promoción. Pero cuando el hombre ha manifestado la necesidad de un cambio y la búsqueda de ayuda, se debe trabajar en pro de la dignidad de este. En general considero que se debe realizar una intervención parecida, no igual (ya que tanto hombres como mujeres tienen particularidades propias), que la que se genera con la mujer, generando que se vuelva a encontrar con su dignidad perdida.

Robinson -

Felicitaciones por publicar tan interesante tesis! es primera vez que veo una investigación acerca de la violencia hacia mis pares.
Ángela puso un ejemplo muy cotidiano en su comentario, cuando se habla de violencia en contra de los hombres, lo primero que imaginamos es a su esposa con un uslero. Efectivamente los Medios de comunicación masiva, así como la cultura patriarcal predominante en el país, han caricaturizado una situación que debe ocurrir en muchos lugares, pero que no hemos sido capaces de visualizar en su complejidad.
Con respecto a las preguntas planteadas, considero que cualquier persona que sufra algún tipo de violencia, inclusive los hombres, se encuentran en una posición injusta, indeseable, puesto que nadie debe ser víctima de actos en contra de la dignidad humana. Considero que los Trabajadores/as Sociales deben actuar de la misma manera que con las mujeres que no denuncian: motivando, instruyendo desde el discurso y potenciando el autoestima. Además, las medidas dependen de los intereses del hombre, puesto que esto puede repercutir en su vida normal, su trabajo y todo otro ámbito en el que se desarrolle. Por ello es clave poder realizar una evaluación integral del estado en el que se encuentra el hombre y su familia.

Macarena Valenzuela -

Como se expone la violencia en los hombres ha ido en aumento hoy en día y se ha visto como un grupo minorable dentro de la sociedad actual. Por lo que considero que la mujer se ha puesto a la misma posición de su agresor para defender su integridad física, psicológica de ellas mismas por las situaciones que han vivido en los últimos tiempos como imagen de agresor por parte del hombre hacia la mujer por el cual las mujeres intentaron cambiar esa imagen de agresor a agresora.
Por estas razones el rol del Trabajador Social es fundamental para facilitar una buen intervención social para educar ha esta sociedad para poder lograr un empoderamiento hacia ellos mismo de manera que se den cuenta que no solo ellos sufren violencia sino también mujeres y niños.

María Ester Rozas. -

Respecto de la primera pregunta no por el hacho de ser hombres tendré una opinión diferente de lo que significa violencia intrafamiliar. Tanto en hombres como en mujeres la violencia es una violación de los derechos humanos. Por tanto, en ambos casos (hombres y mujeres) se debiera actuar en consideración del problema y no del género.
Si bien la violencia ejercida en hombres es algo relativamente “nuevo” no deja de ser relevante como lo leí en un comentario anterior. Como se ha dicho en algunas clases “lo urgente no necesariamente es lo importante”, con esto me refiero a que muchas veces nos preocupamos de lo urgente de los casos o problemas y no de lo importante que son muchas de las problemáticas actuales.
En cuanto a la situación de no querer denunciar pasa por principalmente por las razones que se enuncian en el texto que es la vergüenza, el neomachismo y concepto de hombre patriarcal. En este sentí se tendría que trabajar más con la psicología, haciéndoles ver a estos que no por denunciar serán cobardes, sino que estarán haciendo valer sus derechos como personas al igual que toda persona que presente violencia en su contra.

Ángela Solís Domínguez -

Cuando escucho violencia familiar como agresor la mujer y victima el hombre, se me viene a una imagen animada a la mente una mujer con un uslero golpeando al hombre, pero esta imagen esconsecuencia de la construcción social existente. sin embargo y en concordancia con mi compañera Jennifer no debemos olvidar los diferentes tipos de violencia. Yo he sido testigo de ver hombres victimas de violencia psicológica y el daño y las consecuencias son enormes y grabes. En el cual el hombre al no tener muchas veces las herramientas para botar sus emociones (debido a que la sociedad así se lo ha enseñado), debe hacer frente a la sociedad que nada pasa y que se encuentra bien, generando un segundo problema.

Por esta razón el rol del trabajador Social es clave, y creo que va mas allá denunciar a la mujer, sino de hacerle ver que el está pasando por un problema y las consecuencia se las lleva él como persona y por tal debe requerir de ayuda psicológica. Pues siempre digo que frente a temas de VIF no existen los milagros, vale decir la pareja necesita una ayuda de un profesional experto en la temática para ayudarles a ambos, pues al analizar los diferente temas que han sido llevado en el presente blog me he dado cuenta que más que culpar a uno u otro es necesario una educación en las parejas y ayuda psicológica, pues he podido observar que aquella mujer que ejerce violencia psicológica o económica o el hombre que también ejerce violencia, la mayoría de las veces, lo hace SOLO con su pareja y de la puerta para afuera no se nota. por eso digo que debe más allá de denunciar es necesario que el Trabajador Social se informe de las organizaciones donde toma a todo los integrantes del problema para la intervención y no solo a la victima.

Rosana Valdebenito -

En mi opinión, creo que la violencia hacia los hombres es un fenómeno que ha ido aumentando con el azar de los años, esto se puede deber a diversos factores, como socioculturales, en donde los roles han variado en las últimas décadas, ahora si bien es cierto es un problema más invisible en la sociedad como lo es la violencia hacia la mujer, no deja de ser importante, pero en mi sentir, creo que pasa por un tema de machismo, en donde los hombres se avergüenzan de denunciar estos actos debido a que se pierde virilidad, se sienten vulnerados en su rol de hombre fuerte, varonil, como se dijo anteriormente están mayormente expuestos a burlas con respecto al tema. Desde el Trabajo Social creo que debiese ser el mismo que con las mujeres, ya que si estamos en vías de desarrollar una sociedad de igualdad y equitativa, el trato en cuanto a Intervenciones conviniese ser el mismo, como lo es la Promoción, Educación y poder lograr el empoderamiento de los sujetos involucrados, que se atrevan y sepan que no son los únicos que vivencian estos cuadros de violencia, tanto a hombres como mujeres.

Jennifer Herrera -

Ante la violencia ejercida hacia el barón, considero que es más escasa, ya que por vivir en una sociedad patriarcal, en donde se le educa al hombre para ser fuerte, tener autoestima, etc. se me hace difícil visualizar violencia física hacia ellos (teniendo a la vez presente que sí es posible), ya que por características físicas, los hombres poseen muchas más fuerza que las mujeres, es por esto que considero que debe ser más habitual que los hombre reciban violencia psicológica o económica.

Ante un hombre que ha experimentado hechos de violencia, la intervención a realizar debe ser en base al respeto y potenciación de sus derechos como seres humanos, cuando éste no quiera denunciar, se debe educar sobre todos los pasos a seguir y dejar claro que la violencia intrafamiliar en Chile es un delito, y como tal tiene una respectiva sanción, no se debe obligar a la persona, ya que al ver a ésta como sujeto debemos respetar sus decisiones.

Según el contexto chileno, creo que no se toman las mismas medidas cautélales que con las mujeres, ya que no existen instituciones que protejan focalizadamente a hombres ni datos estadísticos que justifiquen tomar medidas cautelares de protección.

EVELYN SALDAÑA -

Los hombres agredidos son una minoría que paulatinamente ha ido in creciendo y que tal como se dice en el extracto son un grupo casi invisible para la sociedad, pues el HOMBRE VICTIMA de violencia resulta ser lo opuesto al perfil idóneo que socialmente se espera que sea un hombre; fuerte, dominante, etc.
Como profesionales debemos trabajar desde el sujeto instándolo al cambio, y a que la situación anómala (sólo por ser violencia, ya sea hacia hombre o mujer) puede y debe ser transformada. Ante un hombre agredido debemos informarlo, instruirlo en que existen profesionales y redes capaces de entregarle herramientas y ayudas para superar la problemática al igual como se les ofrece ayuda a las mujeres agredidas por VIF.
Sin embargo, no se deben tomar las mismas medidas que para las mujeres ya que las políticas para prevenir la violencia ya están creadas pensando solamente en la mujer victima y no el hombre.

PAMELA AROS -

La violencia en cualquiera de sus dimensiones está inmersa en la sociedad, por lo que como Trabajadores Sociales deberíamos propiciar las denuncias, ya sea por parte de mujeres u hombres, pues de esa forma se podrían crear políticas públicas, que no sólo tengan como protección a la mujer, sino que a ambos. De lo contrario, difícilmente podemos algo como sociedad, porque lamentablemente para crear leyes, programas o proyectos a nivel de Gobierno, las problemáticas sociales deben hacer ruido a nivel nacional.
Y en relación a que si las medidas para hombres agredidos debiesen ser similares a las medias de protección hacia la mujer, a pesar de estar en pro de la igualdad de géneros, las medidas debiesen ser distintas, ya que, no hay que olvidar que existe un interaccionismo simbólico de roles de hombres y mujeres, arraigados en la sociedad, por lo que éstos no los podemos despojar tan fácilmente al momento de querer hacer una intervención similar para ambos.

Carolina Meneses -

Creo que hoy en día los hombres que sufren violencia están entrampados en esta sociedad "machista", por tanto para ellos debe ser mucho mas difícil denunciar, considerando que para muchas mujeres es complicado para ellos debe serlo aún más ya que piensan en cómo se verán frente a sus pares si saben que son agredidos por sus mujeres, en especial pensar que serán el objeto de burlas por parte de sus amigos y de las mismas personas que supuestamente debiesen brindarle ayuda y protección(Carabineros)
Los profesionales deben apoyar y orientar a los hombres que no se atreven a denunciar, sería bueno acompañarlo en el proceso y ofrecer ayuda psicológica para él y su pareja con el fin de prevenir más episodios violentos. Considero que las medidas que toman luego de hacer la denuncia no son las misma, esto se puede ver reflejado en la misma ley de VIF que en su art 3 sobre la prevención y asistencia señala que el estado debe adoptar políticas orientadas a prevenir la violencia intrafamiliar, en espacial y esto pone énfasis si es en contra de la mujer y los niños, por tanto las prioridades de resguardo están más orientadas a la mujer.

Yohana Mena S. -

Como se menciona en el extracto de la tesis, es poco común oír sobre violencia hacia los hombres o varones que sufran violencia, ya que como sociedad dentro de lo que es el interaccionismo simbólico tenemos arraigada una imagen del hombre que es fuerte y que se impone ante los demás. Por esta razón que al escuchar sobre hombres que sufren violencia, pensamos que son casos aislados, puesto a que no existe la información suficiente y como se menciona son pocos los que se atreven a denunciar.
Al encontrarnos con un caso así que no quiere denunciar, como futuras trabajadoras sociales es nuestro deber decirle a esa persona que no tiene que pasar por ello, es necesario quitar todos los prejuicios para poder entregarles una orientación, puesto a que es persona como todos los demás, posee deberes y derechos en la sociedad, y que estos deben ser respetados, como los de cualquier ser humano. Ya que, no será menos hombre por el hecho de que se atreva a aceptar de una forma más pública que sufre violencia. Considero que no se debe realizar el mismo trabajo que con las mujeres, sino más bien debe plantearse desde una perspectiva de género.

Carla Rubilar -

los hombres que sufren algún tipo de violencia hoy en día son más, quizás es un tema que aún no es de gran relevancia porque son menos los que se atreven a buscar ayuda o a contar lo que les sucede, es una situación triste.
Frente a un hombre que no se atreva a denunciar, tenemos que trabajar en pro de que él quiera que esa situación tenga un cambio, quizás trabajando a la par con la agresora, pero mas bien darle tiempo a él para que asimile tal situación, recordemos que debemos trabajar con igualdad de género, por lo tanto debemos adoptar medidas similares.
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