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Violencia Familiar

El síndrome de alienación parental: una realidad latente

Se estima que en Chile que más de un millón de niños están viviendo bajo la tutela de uno de sus progenitores. En casos muy extremos, algunas madres y padres buscan motivos para cortar la comunicación entre los hijos y su ex pareja.

Por Pilar Lagos, Emol 

Papá Presente, Amor de Papá y Papás por Siempre son algunas de las organizaciones conformadas por padres separados que buscan mantener un vínculo con sus hijos, lograr la tuición compartida -que no existe en Chile-, y sobre todo impedir que se desarrolle el Síndrome de Alienación Parental (SAP).

Richard Gardner lo definió así a principios de los años ochenta: El rechazo a la interacción parento-filial en menores, inmersos en un proceso de ruptura parental cuyo origen se debe identificar en las conductas y actitudes del progenitor aceptado por el menor. Es decir, el debilitamiento en la relación progenitor rechazado-hijo. 

Este concepto del SAP ha generado controversias en distintos ámbitos. Por ejemplo, las asociaciones feministas lo consideran como un término sexista y discriminatorio para las mujeres. Además la falta de incursión en las clasificaciones internacionales de los desórdenes mentales (APA y OMS) que no lo señalan como una debilidad científica. 

"Es un concepto un poco antiguo que en su idea original tenía una lógica que es bien perjudicial en el sentido que pone a un padre como víctima y al otro como victimario", explica Claudia Cáceres, Coordinadora de la Unidad de Terapia Familiar en Procesos de Separación y Familias Ensambladas del Instituto Chileno de Terapia Familiar.

Por su parte, Clara Salgado, abogado, mediador y especialista en Derecho de la Familia dice: "En Chile no existe pero se está estudiando y viendo poder ingresarlo. Hay algunos jueces en Santiago que por lo menos consideran que sí existe el síndrome de alienación parental que sufren por el lado de la madre o del padre".

La psicóloga Claudia Cáceres añade que el síndrome de alienación parental como tal "es una situación extrema y que ocurre poco. Lo normal es que no suceda", y agrega que "la mayoría de la gente puede llegar a ciertos acuerdos, y los que no pueden, básicamente es por las dificultades personales. (Se trata de) conflictos de pareja graves no resueltos cuyo conflicto se traslada a la lucha y a la custodia de los niños pero en el fondo hay heridas no resueltas, dolores no sanados que tiene que ver con la relación de pareja antes que con la paternidad". 

Según la ley chilena, en caso que una pareja opte por el rompimiento del vínculo existente, el artículo 225 del Código Civil establece que "si los padres viven separados, a la madre le toca el cuidado personal de los hijos". 

"La ley establece un sistema monoparental de cuidado personal que ahora se llama la tuición, que es de la madre", dice Clara Salgado. 

Sin embargo, Claudia Cáceres enfatiza que "la ley ante todo valora, valida y respeta el acuerdo parental”. Es decir, que si los padres deciden que los niños vivan con el padre o con la madre, la ley lo respeta pero “cuando no hay un acuerdo y (los papás) son incapaces de decidir, el Estado asume esta función”. 

Buscando acuerdos

Ricardo Viteri, director de separadosdechile.cl explica que "si por cada pareja en Chile hay 1,9 hijos como promedio, eso da 311.829 hijos que hoy crecen alejados de uno de sus padres separados legalmente, puntualmente del papá".

Además, hay que sumarle los separados de hecho "que equivale a otras 375.000 parejas y 712.500 hijos viviendo sin uno de sus padres, digamos del papá derechamente". Según un cruce de datos realizado por Viteri, entre 2005 y 2010 hay "1.024.320 hijos de divorciados y separados viviendo alejados del papá". 

Aunque, según Claudia Cáceres, "ha ido en creciente aumento acuerdos de otra naturaleza entre los padres para compartir la custodia de diferentes modalidades. Cada familia tiene su dinámica y evolución y el sistema que define cada pareja ojala  garantice la satisfacción y el buen desarrollo de los niños". 

No obstante, es imposible obviar el hecho que sí existen casos extremos donde uno de los progenitores adopta actitudes para desvincular a los hijos del padre o madre. Hugo Riveros, creador y encargado del sitio Papá Presente es un claro ejemplo. Cuenta que no pudo ver a su hija por dos años debido a que su ex mujer no respetaba los horarios de visita. "El problema siempre fueron las lucas. Si no hay lucas, no hay visitas", dice Riveros.

 En 2006, hizo la segunda denuncia tras enterarse que su ex esposa "estaba haciendo propaganda en internet para hacer tríos. Con todos estos antecedentes presenté una tuición en tribunales y ahí quedó", relata Riveros.

"Ella presentó una denuncia de abuso sexual en mi contra, se tomó más en cuenta el abuso sexual hacia la niña y no se estimó lo que yo estaba presentando”. “Si tú no te llevas bien con la mamá, la única forma de quitarte a los hijos es haciendo denuncias falsas", agrega.  

La Fiscalía incluso llamó a su hija –quien ahora tiene 8 años- para asegurarse que Hugo no le había hecho nada. "Si la niña hubiera dicho otra cosa, capaz hubiera terminado preso".

Su caso finalmente se cerró el 13 de marzo de 2008 donde se abandonó "el procedimiento ordinario iniciado por acción de cuidad personal". El año pasado finalmente logró conseguir las visitas que le corresponden.

"Yo no creo que sea con una frecuencia muy grande", explica Salgado al ser consultada sobre las denuncias de abuso sexual. "En los casos que ocurre, es re difícil efectivamente para los padres defenderse porque existe un principio en los tribunales que es el interés superior de los niños". 

Los padres se pueden proteger "peleando en tribunales, pidiendo informes psicológicos, psiquiátricos, periciales, que se entreviste al niño (cuestión que está establecida como norma general)", dice la abogado. Pero aclara: "La verdad o la falsedad está supeditada al interés superior". 

Y aunque una madre esté mintiendo "si son casados, no existe entre los cónyuges injurias y calumnias, no existe un delito", puntualiza Salgado.

"Cuando se llega a ese punto, es bien difícil revertir la situación. Lo que hacemos terapéuticamente es intervenir en todas las etapas anteriores cuando hay señales que se está produciendo un proceso de desvinculación con uno de los padres", agrega Claudia Cáceres, psicóloga. 

Señales de actitudes alienantes 


La psicóloga enumera algunos indicadores que revelan cuando puede haber un proceso de desvinculación parento-filial en curso. 

- Tiempo reducido de contacto con los hijos. 
- Cuando uno de los padres dificulta u obstaculiza injustificadamente o justificando en supuestos discutibles el contacto con el otro padre. 
- Cuando frente a alguna dificultad, algunos papás o mamás cometen algún error, y frente a ese tipo de errores las medidas que se toman para corregir eso son disminución del contacto.

Por esta razón, la psicóloga sugiere "consultar a profesionales expertos en trabajo con familias en proceso de separación ante las aparición de señales tempranas de desvinculación, cuando aún es posible trabajar para que ambos padres asuman la responsabilidad de la dinámica que están generando" y para el buen desarrollo de los hijos que "necesitan contar con ambos padres", concluye Cáceres.

 

Ante esto compañeras y Robinson,

 

¿Qué sistema de protección se debe crear cuando se da la sospecha de que el niño o un padre/madre miente?

 

¿Cuál sería nuestro rol como Trabajadores Sociales para indagar en la sospecha de Síndrome de alienación parental?

 

 

Link…

 

http://www.emol.com/tendenciasymujer/Noticias/2011/03/11/20894/El-sindrome-de-alienacion-parental-una-realidad-latente.aspx

 

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18 comentarios

Alexandra G. -

Entrada cerrada

Viviana Miranda Bustos -

Considero que en cuanto a comprobar la veracidad en los dichos de los padres, es un supuesto bastante negativo por el cual se comienza la intervención. Por supuesto que epueden existir este tipo de situaciones, pero considero que se debe actuar desde la promoción de la convivencia sana al interior de la familia, en este sentido el rol del trabajo social, se posicionaría desde una visión mucho más amplia que solo la intervención el relaciones ya detereoradas.

Susana Zúñiga -

Considero que la mediación es una herramienta, o más bien una validosa estrategia para intentar dar solución a situaciones como la del caso expuesto para evitar ir a tribunales, entendiendo que el trámite es más largo, engorroso y no siempre se obtienen los resultados que se esperan. Para mi es importante señalar que es de extrema relevancia la calidad de los profesionales a cargo de la mediación familiar, esto lo digo por experiencia propia, hace unos años junto a mi madre solicitamos el cuidado personal de mi sobrina (quien hoy vive con nosotros:) ) y aunque los resultados fueron favorables, principalmnte para mi Javi, si la trabajadora social encargada de la madiación familiar, hubiese tomado en cuenta todos los antecedentes que presentamos y no hubiese tomado parte indiscriminadamnete por nuestra constrapate, tal vez el proceso hubiese sido más corto, menos triste.
Ahora bien, entendiendo que situaciones como esta se dan por montones, me refiero al sindrome de alienación parental, evidentemente el proceso de la mediación puede proporcionar los elementos necesarios para establecer si existens situaciones de riesgo, abusos o si simplemete se trata de un conflicto entre padres que aun no han sabido superar. De todos modos, lo más importante es velar por el bien superior del niño.

Lucy Retamales Reyes -

Respecto de la pregunta que presentan las compañeras del grupo, considero que es fundamental la mediación como medio para detectar si se presenta el sindrome de alienación parental, puesto que trabajaríamos con ambas partes ademas de los hijos, por lo tanto, conoceríamos los relatos de quienes viven esta situación de modo que las intervenciones realizadas en la mediación favorecerían a la resolución de los conflictos y permitiria ver parte de la real situación en la que viven los involucrados, factor que facilitaría cumplir con la protección primeramente de los derechos de los niños y niñas, como tambien de todos los integrantes de la familia.

Lucy Retamales Reyes -

La situación que viven las familias cuando éstas se separan se puede volver mucho más compleja cuando los padres mantienen relaciones conflictivas, las luchas de poder en relación al cuidado personal de los hijos complica aun más las relaciones familiares, por lo tanto, las mentiras pueden jugar un rol fundamental, al momento de establecer y decidir cual de los padres estará al cuidado del o los hijos.
Si se presentan sospechas de que alguno o ambos de los padres mienten respecto de ciertas situaciones familiares, siempre se debe velar por los derechos de los niños y niñas, por lo tanto, como profesionales del área social debemos velar por el cumplimiento de estos derechos, es por ello, que para verificar si los padres mienten, considero pertinente realizar entrevistas permanentes (realizadas por trabajadores sociales y psicólogos) que nos faciliten identificar que los discursos empleados por los padres se mantengan o se modifiquen en proceso, de este modo podríamos identificar los cambios que faciliten la decisión de establecer cual de los padres es el más idóneo para cuidar a sus hijos.

Considerando las relaciones conflictivas entre los cónyuges, me parece que el rol fundamental que debiese realizar el o la trabajadora social es de mediar entre las partes, de esta manera se daría una solución más asertiva al conflicto que viven.

Alexandra Watier -

Para detectar el síndrome sería conveniente que los profesionales a cargo generarán un instrumento necesarios que les permita detectar las mentiras o el mal uso de una denuncia. A pesar de ello, deben haber profesionales competentes para trabajar en la materia y tal vez con experiencia que les de respaldo al momento de detectar algo confuso.
La mediación es pertinente para resolver o apaciguar todo tipo de problemas, sin embargo, no creo que necesariamente prevengan el deterioro de una relación porque sólo se llegan a acuerdos y eso no necesariamente se relaciona con el mejoramiento de la relación. La mediación es buena para determinar y delimitar consensos entre el demandante y el demandado, entre otras cosas. A pesar de ello, es buena opción para cerrar rápido el proceso de denuncia y no continuar en los tribunales.

Catalina Gonzalez -

Considero que en este tipo de situacion con la presencia de este sindrome una buena alternativa para intervenir es a travez del niño, si bien es necesario realizar test a toda la familia, me parece que los niños son mas fragiles en sus dialogos cuando estan siendo influenciados, un adulto puede manejar su relato, ya que tiene la capacidad de crear su propia historia, sin embargo en los niños es distinto, hay que estar atento a cada una de sus palabras, ya que si esta siendo influenciado utilizara terminos o frases que no sean propias a su edad, y es ahi donde podemos estar atentos para detectar la mentira. La mediacion me parece una buena manera de rabajar, sin embargo hay que tener siempre presente que el bien superior del niño es lo primero. La mediacion, permite llegar a acuerdos que satisfagan a todos, y podria ser una alternativa para evitar tribunales.

Nathaly Urrutia -

Para detectar el sindrome deben existir profesionales especialitas en el tema para poder indentificar este en los involucrados. la mediación es una estrategia válida para conllevar las relacion d elos padres, sin embargo los problemas de pareja pueden ser mas profundo e insanables, por esto debe existir el compromiso de ambos para terapias familiares en funsion de los hijos, pues ellos son el motivo fundamental para sobre llevar problemas los problemas que puedan surgir de la pareja.

Grupo a cargo del blog -

Compañeras, pero cómo pudiésemos detectar el síndrome de alienación parental?, consideran que la mediación es una estrategia pertinente para no deteriorar la relación de los padres... y así evitar tribunales?
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Carolina Tapia Rojo -

“La Convención establece estos derechos en 54 artículos y dos Protocolos Facultativos. Define los derechos humanos básicos que disfrutan los niños y niñas en todas partes: el derecho a la supervivencia; al desarrollo pleno; a la protección contra influencias peligrosas, los malos tratos y la explotación; y a la plena participación en la vida familiar, cultural y social.” www.unicef.org
La importancia de la detección oportuna con respecto a la “alienación parental” tiene a la base la la protección de los derechos del niño o niña ya que cuando los padres utilizan esto para justificar en cierta medida “sus problemas” es sumamente perjudicial para sus hijos, ya que la realidad se deforma para lograr conseguir sus objetivos, se pasan a llevar los derechos, la verdad y el bien superior del niño el cual debe estar protegido para un crecimiento integral en su desarrollo. Una buena medida seria que los padres puedan mediar y llegar a un acuerdo prudente para el bien superior del niño(a) no se vea intervenido en problemas de estos, para asi evitar llegar a Tribunales y alargar un proceso que se pudiese acortar.Tribunales siempre va a necesitar congruencia en las evidencias por lo que posiblemente se pudiese describir la influencia sobre el niño o niña.

Angela Solis -

Si se sospecha mentira realizaría una entrevista individual a cada miembro de las familias poniendo énfasis en el niño/a, posteriormente un análisis de estas, para compararla con una entrevista familiar. En el cual intentaría que cada miembro exprese sus ideas entre sí.
El rol del Trabajador Social sería de mediador y privilegiando el bien superior del niñ@

karem moscoso novoa -

Como sistema de protección se debe poner mayor énfasis en el relato de las partes involucradas para evaluar la coherencia de sus argumentos. Realizar visitas domiciliarias para evaluar un posible riesgo social de los niños también es atingente, Sin embargo focalizar la intervención en el relato de los niños resulta fundamental, ya que podrían estar siendo influenciados por uno de sus padres, por lo tanto si se corrobora y es efectiva la sospecha es viable la separación del niño respecto al padre o la madre que miente, posteriormente derivar a esta persona a un especialista que intervenga con familias para ayudarlo a remediar la situación.
El rol que debiéramos tener como Trabajadoras Sociales sería el de mediadoras, facilitando las herramientas necesarias a ambos padres para que en conjunto logren llegar a un acuerdo a través del consenso sobre el cuidado personal y la relación directa y regular de sus hijos.

Macarena Valenzuela -

Con respecto a lo que comentan mis compañeras considero que se debe seguir los lineamientos y ver si efectivamente los padres están mintiendo para hay recién tomar las medidas con respecto a la protección y la vulneracion de sus derechos que cuenten con profesionales especializados en el tema.
con respecto al rol debe ser preventivo para no dañar la integridad psíquica, física y psicológica del menor de manera de no pasar a llevar sus derechos.

Rosana Valdebenito -

Con respecto a la proteccion que debe recibirn el niño o niña, si se sospecha si sus padres estan minetiendo, lo primero es corroborar si efectivamente hay mentira de parte de los padres, y recien ahi tomar medidas al respecto, como proteccion de parte del poder legislativo de nuestro pais, es decir desde las leyes, en donde se generen instancias que protegan este tipo de situaciones, que son necesarias de atender, y que muchas veces son poco invisualizadas, y el rol de profesional respecto de como indagar, es a traves de diversas estrategias de intervencion, en donde se evidencie como funciona la familia, es decir la dinamica interna que la familia posee, las relaciones, comunicación netre troe, que pueden ser a traves de visitas domiciliarias, o entrevitas por separado conn los integrantes de la familia.

EVELYN SALDAÑA -

Se debe crear un sistema de protección que de la mano de las leyes del derecho de familia (tuición, etc.) vele siempre por el interés superior del niñ@ y de todos sus derechos, porque tal como se alude en el texto, generalmente es el padre el más desprotegido en la relación con el hij@ después de terminar una relación con la madre (sino hay acuerdo entre ambos); todo esto ya que la ley establece que la prioridad en la tuición del hij@ la tiene la madre.
La segunda pregunta apunta a nuestro rol profesional en la indagación sobre sospechas de SAP, frente a esto y tal como se menciona en el último párrafo, el Trabajador Social debe generar u originar concienciación en los padres para que ambos asuman la responsabilidad de la dinámica que están produciendo y, transformarla orientada hacia el hij@ considerando que ellos tienen el derecho de vivir (nacer y desarrollarse) al lado de ambos padres. Todo lo anterior, se aplica realizando contacto directo con ambos involucrados de modo de percibir en sus relatos de cotidianeidad con el hij@, algunos indicadores de desvinculación parento- filial.

Yohana Mena S. -

Respecto al sistema de protección ante una posible mentira de cualquiera de los involucrados, es necesario comprobar cada uno de los relatos y no olvidar que se debe optar siempre por el bien superior del niño/a, como mencionaba la abogada. Pienso, en que se debería actuar de una forma inmediata si el relato de los niños difiere al de los padres o si está derechamente a perjudicar a uno de sus progenitores, pues bien puede resultar ser un dato verdadero y no es posible que se quede con él o ella, ó también puede ser que uno de ellos se encuentre detrás de esos relatos y discursos deliberadamente para obtener así el cuidado personal de su hijo/a.

La respuesta a la segunda pregunta, va muy vinculada con lo mencionado anteriormente, considero que deberíamos estar presente en cada relato, pues así podríamos identificar palabras contradictorias, gestos y/o comunicación no verbal. Y al igual que mi compañera , me resulta pertinente hacer seguimientos a los casos y así verificar si se esta respetando el sistema de visitas como se debe y si la relación padre-hijo/a ó madre-hijo/a no ha variado y si se ha respetado el bien superior del niño o niña.

María José Abarca L. -

Debe ser una sistema preventivo para que no se dañe la integridad del niño/a, creo que la mejor estrategia es alejarlo del padre que se duda, siempre cuando tengan pruebas que acrediten la sospecha. Para detectar si el niño/a o padre miente complementaría la investigación del fiscal encargado con test psicológicos, ya que, personalmente los considero muy valiosos y enriquecedores para obtener información certera sobre las personas en cuestión, y a la vez ayudarían a la toma de decisiones de los Jueces en beneficio del afectado.
El rol del Trabajador Social creo que sería el trabajo en red, ocupándose esfecíficamente en conectar a los niño/as afectadas con redes de apoyo y comenzar un seguimiento familiar; realizado intervenciones sólo cuando sea necesario, con el fin de orientar a la familia no dirijirla.

Jennifer Herrera -

Considero que si existe la sospecha de que la persona miente, se debe comprobar el hecho, es decir, si la declaración perjudica directamente al niño/a, adolescente se debe hacer las respectivas averiguaciones, para proteger y hacer cumplir el bien superior del niño, establecida en la “convención de los derechos del niño”. Si se quiere ir más allá, no se dé que forma podemos estar atentos, pues si trabajamos desde la premisa que las personas mienten creo que la intervención puede verse perjudicada por esta situación.

Creo que nuestro rol, es focalizarnos principalmente en el niños/a, pues es un derecho legal y de la ley natural que éste se relaciones con ambos padres, para lo cual se debe estar atento a las reacciones de los niños/as en relación al padre que no tiene el cuidado personal, estar atento a su discurso, pues puede que estén siendo un reflejo de otro adulto en su forma de referirse a sus padres. También es recomendable, hacer seguimientos que nos permita ver de qué forma la relación padre-hijo se da, y como se mantiene en el tiempo, recordando siempre que lo más importante es el bien superior de niño.
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